Yearly Archive 2018

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Que decir en una entrevista de trabajo sobre empleos anteriores

Una vez que un entrevistador ha entendido lo que hizo el postulante en su último puesto y cuáles fueron sus responsabilidades, muy a menudo tratarían de evaluar la actitud de los candidatos hacia el puesto. ¿Qué elementos del rol disfrutaron? ¿Disfrutaron el puesto en absoluto? ¿En qué estuvo más involucrado el solicitante? Las respuestas a estas preguntas ayudarán al entrevistador a evaluar si el puesto ofrecido le conviene al solicitante.

 

Como responder si disfrutaste tu anterior trabajo

A algunos entrevistados les resultará difícil responder a esta pregunta, ya que no encontraron su último puesto agradable o no fue satisfactorio en absoluto. Sienten que deben mentir sobre su experiencia a fin de dar una buena entrevista. Pero, una respuesta positiva no es por excelencia una buena opción.

 

Por ejemplo: María es entrevistada para un puesto de ingeniería en una empresa de tecnología de la información. El entrevistador le pregunta a María: “¿Qué elementos de tu último puesto disfrutaste más?”

María: “Disfruté de la versatilidad del trabajo, el equipo fue excelente y el ambiente fue muy agradable, casi se sentía como en casa”.

 

Esta es definitivamente una respuesta positiva y el entrevistador tiene la impresión de que a María le gustaba su trabajo. Pero, la respuesta de María gira en torno a aspectos emocionales; ¿Qué aprendió el entrevistador sobre los aspectos profesionales? El entrevistador no obtuvo ninguna información sobre cómo María contribuyó a su trabajo o cuáles fueron las tareas que más le gustaron trabajar.

 

Una respuesta más adecuada podría haber sido: “Disfruté los aspectos gerenciales del trabajo, la capacidad de motivar a las personas y mi influencia en las decisiones tomadas en la organización”.

 

En respuesta a la pregunta ‘¿qué le gustó / disfrutó en su último puesto?’

 

Enfócate en tus logros y éxitos. Si disfrutaste trabajar en equipo o en la administración, enfatiza el hecho de que te gustaba tener la capacidad de influir en los demás; resalta el hecho de que disfrutaste cumplir con sus metas y plazos; enfatiza tu satisfacción cuando enfrentas desafíos con éxito.

 

Trata de evitar o al menos minimizar los elementos emocionales, como ‘Disfruté la atmósfera y la gente’. Esto es importante, pero no contribuye mucho a la comprensión del entrevistador del lado profesional de su trabajo. Esto puede presentarte como alguien que está más preocupado por su propia comodidad que con el trabajo actual.

Fuente: t-empleo.com
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Haz un currículo que diga ¡contrátame!

Resulta tentador pensar en el currículo como un trámite más para buscar trabajo, otorgando mayor valor a la entrevista. Sin embargo, este documento es tu primera presentación, por lo que debes cuidar lo que escribes, de lo contrario podrías alejarte de ser considerado para el puesto de tu interés.

“Hay que dedicar tiempo a su redacción y no hacerlo a la ‘ligera’. Alguien que presenta un CV con errores, ‘dedazos’ o sin priorizar la información, trasmite una imagen de descuido. Estás vendiendo tu imagen y lo que eres capaz de hacer, no es cualquier cosa”, indica la psicóloga con experiencia en reclutamiento, Patricia Fernández.

Alrededor de 10 a 20 segundos es el tiempo promedio para convencer al reclutador de seguir leyendo un currículo. Eso implica que la decisión de entrevistar a un candidato se basa en la primera impresión causada por este documento. Las primeras líneas redactadas son fundamentales porque sirven para jalar la atención y crear interés en la mente del entrevistador, señala Susan Ireland, autora del libro The Complete Idiot’s Guide to the Perfect Resume.

Una regla vital en este documento, menciona Fernández, es evitar frases “de relleno”, que no aportan ni te colocan como la persona idónea para ocupar la vacante. Éste es un ejemplo de ese error:

“Administrador capaz de aumentar el potencial de la empresa y utilizar mi experiencia para lograr nuevos desafíos”.

Se lee ‘bonito’, pero carece de impacto y es poco interesante, dice la también orientadora vocacional. Esas primeras líneas se conocen como objetivo, pero ese apartado puede sustituirse con un breve resumen donde se enlistan tus cualidades y demuestras por qué debes ser elegido. Este es el espacio donde confirmas que tienes un ‘don’ para aquello requerido por la empresa: aumentar ventas, controlar problemas, desarrollar nuevos procesos, lo que se necesite.

 

Este es un ejemplo de un resumen más atractivo: “Ejecutivo en administración financiera, con 10 años de experiencia en inversiones de banca y comercio. Talento para análisis de problemas, desarrollo y simplificación de procesos en tales áreas”.

Patricia Fernández menciona que si el empleado planea un cambio de carrera o tiene un historial de trabajo ‘escaso’, hay que redactar la oración para que destaque esa situación de manera que le favorezca. En el primer caso puedes empezar por mencionar las bases que tienes y cómo eso te ayuda a perseguir el siguiente paso.

Ejemplo: “Más de cinco años de experiencia en relaciones públicas en el manejo de cuentas de salud, produciendo acercamiento con tal número de medios. Plataforma importante para llevar ese conocimiento a la ‘coordinación’ de cuentas del sector médico”.

Si el candidato es egresado de una carrera, el resumen deben enfocarse en el deseo de ganar experiencia, puntualiza Fernández. En caso de buscar una posición similar a las que has realizado últimamente, se puede usar el cargo actual que desempeñas, por ejemplo: “redactora, diseñadora”, y luego hacer hincapié en tus habilidades.

Luego de esas líneas de presentación, hay que comprobar que reúnes las características con las que te promueves, y para ello se enlistan los lugares donde trabajaste. Para los candidatos experimentados “no hay obligación para mencionar todas las compañías. Si es un trabajo que fue hace más de 10 años, no es indispensable citarlo”. Tienes máximo dos hojas para ‘resumir’ tu vida laboral y es necesario sintetizar, expresa Patricia Fernández.

 

Ireland detalla en su obra que los candidatos suelen poner demasiado énfasis en trabajos anteriores que, incluso, “odiaron”. El currículo, dice, no se trata del pasado, sino del futuro. La recomendación es poner las experiencias que son realmente relevantes para el nuevo puesto.

Respecto a la formación académica, a menos de estar recién graduado, se puede colocar después de experiencia laboral, al igual que habilidades en campos específicos, como manejo de paquetería, idiomas, certificaciones, entre otros, explica Susan Ireland.

 

En el listado de experiencias, la condición indispensable es cuantificar los logros relevantes. “La gente de recursos humanos siempre quiere ver alguna cifra, datos que hablen de habilidad para dar resultados”. Si se carece de experiencia, puedes anotar los triunfos en prácticas profesionales, trabajo voluntario o cualquier otra actividad, menciona la autora.

 

Fernández subraya que es importante prestar atención a las palabras clave que utiliza la compañía en su página y hacer uso de ellas en el desarrollo del CV, eso significa que te acercas a sus objetivos. Esta acción puede ser muy útil en Internet, donde se manejan estructuras o ‘plantillas’ muy definidas para colocar la información, y la empresa podría contar con software cuyo criterio para filtrar currículos sea la presencia de ciertas palabras.

 

Antes de presentar este documento, debes enseñarlo a algún experto en ortografía y redacción para garantizar que está “limpio” de errores, y sintetiza tu interés por estar en esa vacante. Si tienes algún conocido que trabaja en ese lugar, también puedes recurrir a ellos para encontrar ideas sobre los datos que prefiere conocer la persona que podría entrevistarte, expresa Patricia Fernández.

 

Fuente: http://ivonnevargas.com.mx

 

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¿Cómo mejorar la búsqueda de empleo para este año?

Este año se está vislumbrando con muchos desafíos internacionales y nacionales que obligan a la necesidad de apertura a nuevas opciones económicas. Esta es la guía para mejorar sus ingresos, y aprovechar esa oportunidad.

Miles de personas toman la decisión de buscar una nueva posición laboral, ya sea por fatiga en la posición actual, por una necesidad de cambio de sector, por factores económicos o por ser la primera vez. En ese momento, no solo hay que pensar en cómo y en dónde ubicarse, sino tener una perspectiva realista del mercado laboral, de sus sectores y de las necesidades que hay para cubrir en el panorama.

2018 se perfila como un año que está lleno de incertidumbres en muchos sectores. Se avecina una contienda política que, como en todas las economías del mundo, ha generado una gran discusión sobre el futuro del país; existe un ambiente internacional enrarecido por sucesos que calan en la percepción de seguridad de las personas, y las fluctuaciones de muchos sectores obligan a pensar en la necesidad de apertura a nuevas opciones económicas.

Todos estos factores tienen un peso importante tanto en las compañías como en los candidatos, pues ajustarse a la realidad y tener los pies en la tierra es un elemento fundamental para no crear una inestabilidad innecesaria.

Siga leyendo: Las 5 maneras de dar una buena impresión durante la entrevista laboral

La búsqueda de nuevas opciones tiene que tener en cuenta múltiples temas que a veces se toman a la ligera. Hay que ser certeros en la definición de qué se quiere. Esta es, en muchas ocasiones, una de las grandes preguntas sin respuesta. Encontrar algo por lo que uno siente pasión es lo ideal. Es claro que una posición en la que las habilidades propias pueden ser aprovechadas y potenciadas es el mejor escenario.

Esto requiere del compromiso adicional de aceptar nuevos retos, pues muchas veces el cambio trae consigo escenarios que no son del todo perfectos. La adaptación al cambio es por sí sola una habilidad que tiene que fortalecerse y que en una economía que fluctúa como cualquier otra es casi que indispensable, por los cambios que exigen nuevas regulaciones o nuevos procesos internos, que pueden venir acompañados de un proceso, pero que en ocasiones surgen de la nada.

Cambiar de industria es uno de los casos más comunes, en su mayoría un poco difícil, pero no imposible. Hay que hacer los ajustes necesarios para entender cómo las habilidades propias encajan en la posición deseada, para así potenciar una candidatura. Muchas veces tener todas las habilidades esperadas no es garantía de conseguir un trabajo.

Mostrar la posibilidad de aprender y mejorar las que hacen falta puede ser una mejor aproximación, pues existen compañías dispuestas a invertir en el potencial que ven en un candidato aun cuando no tenga en un 100% el perfil deseado. Los cambios de industria son un asunto delicado y que debe analizarse con toda la calma. Las ganas por trabajar en una industria particular no pueden ganarle a la realidad, por más que exista una gran similitud entre las necesidades requeridas y las que se ofrecen.

 La búsqueda de un trabajo especial, requiere de un proceso en el que se entienda que ser especializado es una ventaja fundamental en cualquier industria. Muchas veces una búsqueda especializada no se puede realizar de una manera improvisada. Por eso es importante reunirse con aquellas personas que conocen las necesidades del mercado y pueden brindar un perfil más claro sobre cómo dirigir la nueva búsqueda.

Le tenemos: Por qué especializarse es la mejor opción para encontrar empleo

En Hays hemos aprendido que recomendar los perfiles y posiciones adecuadas, además de brindar un acompañamiento al candidato, dándole una perspectiva más clara sobre qué puede o no alcanzar, es un recurso al que muy pocos acuden, haciendo de la búsqueda un proceso sin estructura, muchas veces impulsado por el desespero o la falta de información.

De esto se desprende una falta de conocimiento sobre el propio alcance de las habilidades que un candidato puede tener. La falta de conciencia sobre el valor que existe en el conocimiento especializado es una de las debilidades menos atendidas. Las empresas, en las posiciones más deseadas, no buscan generalistas. Buscan personal con habilidades fuertes desarrolladas y que contribuyan a al crecimiento de la compañía. Encontrar ese diferencial para ofrecer es una tarea fundamental, y debe convertirse en el pilar de la búsqueda para el año que viene. Es más, debe ser la tarea a realizar desde etapas tempranas, pues con el paso del tiempo se corre el riesgo de estancarse y será cada vez más difícil hacer un cambio significativo.

Para el año 2018, más allá de las típicas recomendaciones de tener una hoja de vida actualizada y bien estructurada, y hacer una investigación sobre las empresas a las que se aplica, el mensaje es claro: no hay que embarcarse en un proceso de búsqueda sin antes pensar en cuál es la especialidad o especialidades clave que cada quien puede ofrecer, para así saber potenciarlas.

Entender el contexto también es fundamental, para apuntar a los sectores que pueden tener un mejor crecimiento o que se prevé se mantengan estables. Ir a una industria que se ve atractiva, pero que no tiene una perspectiva “amable”, podrá ser difícil en el futuro, y crear de nuevo la incertidumbre laboral en la que nadie quiere estar. Todo esto debe estar enmarcado dentro de una búsqueda sensata y con el acompañamiento apropiado, para que llegar a una nueva posición sea un proceso realmente provechoso, y no en una caída al vacío por el afán de un cambio.

Fuente: finanzaspersonales.com